sábado 30 de mayo de 2009

Cosas de la estética

Abril 2008. Cita con la dermatóloga.
Después de escuchar un “qué asco” de mi sobrina al ponerme crema protectora en la espalda voy de cabeza a que me quiten esa pequeña y asquerosa verruga.
Ya me habían hablado de la Doctora. Lo saca todo todo y todo. Entro con una verruga y salgo con 16 agujeros. Me quita hasta el Lunar del cuello que x me dijo que era sexy. Cuando la doctora lo ve exclama con cara de asco “eso es un verrugón”. Lo miro y ya no me parece sexy. Pienso “que me lo quite, que me lo quite”, y ella ya ha preparado el cachirulo ese que quema la piel y empieza a cortar. Luego me cura herida por herida, mientras me receta una crema para hacerme yo las curas durante tres meses. Resulta que la crema mancha y me aconseja que me compre camisetas baratas de algodón. Además no me puedo duchar muy a menudo.

Antes de irme me quiere echar un vistazo a la cara. Saca un lupón enorme y lo acerca y me pregunta la edad. –“34”-. “Vaya, con el cuerpo que tienes te echaba veinte tantos, pero chica, tienes que cuidar esa cara, que me recuerdas a mi tía, que a los 60 se ligaba a los chicos de veinte, siempre que estuviera de espaldas”.

Me cuenta que hace unos liftings extraordinarios, que un día me hace uno y pego un cambio que pa qué. Total que pido hora para el mes siguiente (Mayo) y me lo hago.
Voy al lifting. Mientras me lo hace hablamos de cirugía estética y me dice que tiene un amigo que hace rinoplasias (opera narices) y además lo hace de narices. Creo que está intentando enredarme otra vez, pero esta vez a lo grande. Operación con anestesia total.
Cuando termina me receta una crema que me he de poner 4 veces al día. No puedo lavarme con jabón, no me puedo maquillar, no me puede dar el Sol, y no puedo ir a la piscina.

Junio, un día cualquiera por la mañana: Me levanto, hoy me ducho con cuidado, me curo las 16 heridas, me pongo la anticongestiva cusí en cada una de ellas y me las tapo con tiritas. Me unto de K-vit para la cara, la dejo absorver y luego la protectora total. Me pongo la cutre camiseta antisexy de 4 euros del Zara.
Mierda me dejaba las gomas. El dentista me ha dicho que para adelantar la ortodoncia me ponga las gomas durante el día.

Voy a trabajar. Las tiritas me tiran de la piel por todo el cuerpo. Las 16 manchitas de crema traspasan la camiseta. Cada 6 horas me he de renovar la crema por cara y cuello y además cuando sonrío se me ven las gomas de los dientes.
Me dicen que no hago buena cara, que estoy blanca. No me puede dar el Sol. No puedo maquillarme, no puedo ir a nadar y estoy más fea que nunca.

Dentro de 15 días he de volver a la dermatóloga. Que me espere sentada.